Sábado, 23 de Septiembre del 2017
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Verano, enemigo de la salud vaginal En verano la incidencia de infecciones ginecológicas es mayor debido el sudor y la ropa de baño mojada, entre otros muchos factores. Ocupan el 20% de las consultas ginecológicas Fecha: 25/08/2016Fuente: El Mundo

Las infecciones vulvovaginales afectan a mujeres de todas las edades, ocupando un gran volumen en las consultas médicas durante todo el año, pero su incidencia aumenta todavía más durante los meses de verano. Para los expertos, es fundamental saber prevenirlas ya que pueden llegar a ser infecciones muy molestas y, en ocasiones, recurrentes en el tiempo.

 

"Son un motivo frecuente de consulta en Atención Primaria, Especializada y Urgencias hospitalarias, representando aproximadamente el 20% de las consultas ginecológicas", afirma a EL MUNDO Verónica Moreno Molinero, médico del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Pero, sin duda, esta época del año es de por sí un factor relevante en su aparición.

 

En verano, "la incidencia de infecciones ginecológicas es mayor ya que existen distintos factores que favorecen su desarrollo como son el sudor y el calor, además de la asistencia a piscinas y playas que pueden facilitar el contagio", expone la especialista. También, durante los meses de verano, otros factores como "los cambios de dieta, de ritmos de vida, las ropas de baño mojadas durante mucho tiempo en contacto con la piel, el estrés y las condiciones de los viajes pueden aumentar el riesgo de desequilibrio vaginal y, por tanto, de estas afecciones", añade Ana Rosa Jurado, doctora en Medicina y sexóloga.

 

Las dos infecciones vulvovaginales más importantes en España por su frecuencia son la vulvovaginitis candidiásica y la vaginosis bacteriana. "El 75% de la población femenina tendrá, al menos, un episodio de vulvovaginitis candidiásica a lo largo de su vida", informa Jurado. La incidencia es importante, pero también lo son sus posibles recaídas. Según esta profesional, el gran problema de estos cuadros vulvovaginales son las recidivas, el 40% de los episodios de candidiasis va a recurrir, y hasta el 15% se convierten en vulvovaginitis crónicas recidivantes.

 

"Su desarrollo depende en gran medida de que se produzca una alteración o desequilibrio de las condiciones vaginales, una disminución del número de lactobacilos o una variación en su composición, una alteración en el pH del medio, etc. pueden dar lugar a un cuadro clínico y, si persisten, a su recidiva", explica Jurado. Por ello, es importante tratar y cuidar estas afecciones ya que "cuando se hacen muy recurrentes pueden alterar la calidad de vida de las mujeres y provocar otros problemas, como molestias en las relaciones sexuales, irritación crónica,dispareunia (dolor en las relaciones sexuales), incluso sintomatología depresiva", añade.

 

La vulvovaginitis candidiásica aparece debido a un sobrecrecimiento y activación del hongo candida. Es lo que "comúnmente se conoce como o llamamos 'tener hongos'", aclara Silvia Arévalo Martínez, ginecóloga y responsable de área de Medicina Fetal del Hospital Universitario Vall d'Hebron. Según explica esta facultativa, los síntomas más frecuentes son picor vaginal, flujo espeso y enrojecimiento local, y su tratamiento consiste en el uso de antimicóticos tópicos. Por su parte, los síntomas de la vaginosis bacteriana, la segunda infección más frecuente en España, son principalmente, aumento del flujo vaginal, picor y enrojecimiento local, y su tratamiento consiste en antibióticos.

 

Cabe destacar que esta segunda infección "es muy frecuentemente asintomática y puede diagnosticarse de casualidad al hacer una citología o una exploración vaginal", informa Jurado. De ahí la importancia de acudir periódicamente a las revisiones ginecológicas.

 

Lo más importante, medidas de prevención

Lo más importante en estas infecciones es la prevención. Es clave adoptar unas medidas preventivas útiles, tanto de higiene íntima como de alimentación: "Lo más importante de todo es que la zona esté limpia y seca", manifiesta Arévalo. Así, los consejos que ofrece esta especialista a modo de prevención son: mantener la zona limpia y seca con especial hincapié en la época estival, cambiar el bañador después del baño para no estar mucho tiempo mojada; evitar usar ropa de licra y ropa ajustada (mejor usar ropa interior de algodón) y evitar el uso de salvaslip. También señala la importancia de la limpieza después de ir al baño: "Cuando orinamos, limpiarnos de adelante hacia atrás, y no al revés, para evitar la transmisión de las bacterias del ano hacia la vagina".

 

En cuanto a la higiene en la ducha, la doctora recomienda lavarse con agua y con poco jabón, y neutro, que respete el pH de la flora. Para personas con sensibilidad cutánea, recomienda usar jabones especiales. Fundamental también para prevenir estas infecciones, llevar dieta sana y equilibrada reduciendo la ingesta de hidratos de carbono.

 

Otra de las medidas preventivas que se utilizan son el uso de antifúngicos que, según explica Jurado, "se utilizan para prevenir, ante la toma de antibióticos, la aparición de un cuadro de candidiasis, en los casos que se cronifica la infección o para evitar las recurrencias". Y, por último, esta profesional destaca también el uso de productos probióticos que "contienen lactobacilos para restablecer el equilibrio vaginal y ayudar a evitar las recidivas, con muy buenos resultados, en base a los estudios que se realizan. También se propone su uso preventivo cuando se toman antibióticos para intentar evitar la vulvovaginitis", indica Jurado.

 

Cuando hablamos de infecciones, otro de los aspectos a tener en cuenta es la moda de rasurarse todo el vello púbico. Tal como han mostrado diversos estudios,el vello púbico protege de bacterias y gérmenes, reduciendo así el número de infecciones. "Las mujeres que se someten a la depilación en la zona íntima de manera definitiva presentan mayores problemas de irritación con cualquier actividad que tendría que ser normal como, por ejemplo, el roce con la ropa interior o los salvaslips. La solución es depilarse en ocasiones puntuales, pero sin abusar de ello, sobre todo si se es propensa a este tipo de infecciones. Muchos ginecólogos recomiendan no hacérsela puesto que nuestra zona íntima quedaría altamente desprotegida", concluye Moreno.

 

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Actualizado Septiembre 2017