Miercoles, 22 de Noviembre del 2017
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Trastorno por atracón, ¿hambre o enfermedad? El trastorno por atracón se define como el hábito repetitivo de ingerir grandes cantidades de alimentos de manera rápida, sin tener hambre necesariamente y a escondidas Fecha: 24/02/2017Fuente: Consejos de tu farmaceutico

Los expertos señalan que cada vez son menos frecuentes los trastornos alimentarios típicos (anorexia y bulimia) en favor de los llamados ‘trastornos de la conducta alimentaria no especificados’ (TCANE): formas mixtas, incompletas, parciales o que no cumplen los criterios de los desórdenes habituales.

Según el Instituto de Trastornos Alimentarios (ITA) los TCANE son, en la actualidad, los trastornos alimentarios más frecuentes y, contrariamente a lo que se piensa, pueden ser los casos más graves. Los ‘trastornos alimentarios no especificados’ se dan en pacientes que no presentan todos los criterios para ser diagnosticados de las enfermedades típicas como anorexia nerviosa o bulimia nerviosa. Es el caso por ejemplo de las mujeres que tienen anorexia pero continúan teniendo la menstruación; personas que tienen todos los criterios de la anorexia pero con un peso normal; o aquellas que tienen síntomas de bulimia pero los atracones son más espaciados en el tiempo. Algunos de los TCANE más habituales son la sobreingesta compulsiva o trastorno por atracón, la pica (deseo irresistible de comer o lamer sustancias no nutritivas y poco usuales como tierra, tiza, yeso..), el síndrome del comedor nocturno, la ortorexia o la vigorexia.

Los trastornos de la alimentación son muy complejos y detrás de su aparición no encontramos una única explicación. Aunque son frecuentes los mensajes que culpabilizan por un lado a la moda o por otro a determinadas formas de relación y a la educación familiar cómo único componente causal, lo cierto es que lo único que determina realmente su inicio es la convicción de empezar una dieta con el fin de mejorar la imagen que uno tiene de sí mismo y poder sentirse mejor.

Grandes cantidades a escondidas

Según la Unidad de Trastornos Alimentarios del Hospital Universitario de Bellvitge,  el trastorno por atracón o sobreingesta compulsiva se define como el hábito repetitivo de ingerir grandes cantidades de alimentos de manera rápida, sin tener hambre necesariamente y a escondidas, para calmar la ansiedad y la angustia. Ha sido reconocido como un trastorno con entidad propia por la publicación estadounidense Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders y en la actualidad, lo padece entre el 2 y el 5% de la población general, afectando de la misma forma a hombres y mujeres. “En general, los pacientes con este desorden muestran más dificultades para gestionar el estrés, son más impulsivos y tienen menos autoestima que las personas con otros trastornos alimentarios. Tienen síntomas de depresión y una alta preocupación por su aspecto físico”, señalan los expertos de este centro.

El trastorno por atracón puede darse en individuos de cualquier peso o apariencia, apunta la Academia de Desórdenes en Alimentación (AED por sus siglas en inglés), aunque a menudo se asocia con aquellos que padecen sobrepeso u obesidad. Las señales de advertencia incluyen aumento de peso repentino y la desaparición de grandes cantidades de comida y, a diferencia de la bulimia, no hay conductas compensatorias (vómito autoinducido, abuso de laxantes o diuréticos, ejercicio en exceso…).

Redes sociales y conductas alimentarias

Recientemente, un estudio realizado por investigadores canadienses del Children´s Hospital of Eastern Ontario y de la Escuela de Psicología de la Universidad de Ottawa concluía que el uso excesivo de las redes sociales por parte de los jóvenes puede provocar trastornos alimenticios como bulimia, anorexia, y trastornos por atracón, en particular entre aquellos con baja percepción de su imagen corporal.

Actualizado Noviembre 2017