Miercoles, 22 de Noviembre del 2017
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Primera observación de la batalla entre células tumorales y células inmunes Científicos holandesas registran el despliegue del arsenal celular usando un microscopio multifotónico de barrido laser. Científicos de la Universidad Radboud en Nijmegen, Holanda, han conseguido por vez primera registrar tanto a células tumorales moviéndose por el cuerpo, como a las células inmunes que las “cazan”. De esta manera han descubierto aspectos de esta batalla que resultarán útiles para el desarrollo de futuras inmunoterapias contra el cáncer. Fecha: 10/12/2015Fuente: Tendencias 21

Las células cancerosas que provocan cáncer no destruyen tejido orgánico, pero avanzan a través de las vías creadas por los vasos sanguíneos y los haces nerviosos. En este recorrido, se enfrentan a células inmunes que las combaten.


Ahora, científicos de la Universidad Radboud en Nijmegen, Holanda, han conseguido por vez primera registrar tanto a células tumorales moviéndose por el cuerpo, como a las células inmunes que las “cazan”.

El registro podría ayudar definir diferentes formas de terapia inmunológica es el cáncer y fue realizado con microscopio de tecnología punta: un microscopio multifotónico de barrido laser. Con él, la investigadora Bettina Weigelin y sus colaboradores consiguieron distinguir cómo se produce la invasión de las células tumorales en el tejido sano.

Hallaron así que esta invasión no es nada azarosa: las células responsables de las metástasis se arrastran a lo largo de los vasos sanguíneos a través de cavidades, entre el tejido muscular, y a lo largo de los haces nerviosos. En este recorrido, “eligen” el camino en el que hallan una menor resistencia. Nunca antes esta migración de las células tumorales había sido registrada con semejante claridad.

Por otro lado, los científicos también descubrieron que las células inmunes que luchan contra las células cancerígenas siguen los mismos caminos que estas, para acabar con ellas.

Así que lo que se produce en el organismo cuando en este hay cáncer es una auténtica “carrera armamentística”, en la que las células inmunes despliegan todo su arsenal con el fin de erradicar a las células causantes de la enfermedad, dicen. Pero las células inmunes pueden fallar en su propósito. Esto sucede cuando las células tumorales se multiplican hasta el punto de que el sistema inmunológico no puede con ellas.

Las mejores armas

En el trabajo de Weigelin se observó en laboratorio –usando tejido conectivo artificial- a un tipo concreto de células inmunes: los linfocitos T citotóxicos (CTL), que son una auténtica virguería biológica.

Estas células están especializadas en inmunidad celular y son capaces –usando enzimas tóxicas- de neutralizar a células infectadas no solo por el cáncer, sino también por microorganismos intracelulares. Además, son tan específicas en sus funciones letales que son capaces de destruir a la célula diana sin afectar a las células vecinas no infectadas.

Aplicación terapéutica

Por otra parte, en su estudio los investigadores holandeses han descubierto que el ataque repetido de las CTL permite matar a células cancerosas inmuno-resistentes: la ratio de muerte de estas células fue superior en aquellas zonas del tejido estudiado en la que la concentración de las CTL fue más alta.

Dado que hoy día es factible estimular el sistema inmune natural con la ayuda de la inmunoterapia para tratar el cáncer, hablan de que podría usarse la siguiente técnica: extraer células CTL del cuerpo del paciente para multiplicarlas en laboratorio, para a continuación volvérselas a administrar al paciente.

Como este sistema de refuerzo de CTL puede no ser suficiente con ciertas células tumorales muy resistentes, los científicos hablan de usar también (en combinación) otra forma de inmunoterapia en la que usan anticuerpos monoclonales. En sus experimentos, realizados con ratones, Weigelin descubrió que si se combinan estos dos tipos de inmunoterapias, todas las células tumorales acaban sucumbiendo.

En tumores tratados con anticuerpos, las CTL sobrevivían durante más tiempo, podían unirse mejor a las células tumorales y se mantenían activas durante un periodo más largo, así que resultaban más nocivas para las células malignas. Todo ello incrementó en gran medida la inhibición del crecimiento tumoral, aseguran los autores del estudio.

El futuro es esperanzador

En general, la inmunoterapia contra el cáncer es una prometedora táctica que consiste en despertar a las defensas dormidas para que ataquen a los tumores. En trabajos publicados hasta ahora se ha probado su eficacia para disminuir el tamaño de tumores metastásicos de vejiga o de pulmón.

Sin embargo, antes de preparar al sistema inmunitario para que acabe con un tumor, es preciso determinar los posibles efectos secundarios de estas innovadoras terapias y conocer qué pacientes se beneficiarán de ellas. De cualquier manera, los resultados que se van conociendo son cada vez más esperanzadores.

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Actualizado Noviembre 2017