Martes, 26 de Septiembre del 2017
publicidad
Los pacientes con hipertensión deben llevar una alimentación equilibrada y realizar ejercicio físico La hipertensión arterial aumenta el riesgo de sufrir eventos cardiovasculares, que suponen el 30% de los fallecimientos que se producen en nuestro país. Sin embargo, la mayoría de los pacientes le resta importancia a esta patología, al no tener en cuenta los riesgos que tiene para la salud no practicar ejercicio o no comer adecuadamente. Fecha: 07/10/2014Fuente: Consejos de tu farmaceutico

Con motivo del Día Nacional de la Hipertensión, que se celebra el próximo 10 de octubre, la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (SEH-LELHA) y la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA), con el apoyo de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad y la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica, han elaborado un decálogo de recomendaciones con las que se pretende ayudar a la población a llevar una alimentación equilibrada y unos hábitos de vida saludables. No en vano, con esa rutina de vida más sana se puede mejorar no solo la salud cardiovascular, sino el exceso de peso, la salud ósea, bucodental y digestiva y reducir el riesgo de otras patologías como el cáncer.

 

Según la doctora Nieves Martell, presidenta de la SEH-LELHA, “el desarrollo de nuestro organismo y la salud dependen en gran medida de lo que nos alimentamos. Con este decálogo pretendemos dar una idea de los hábitos de vida inadecuados y aconsejar sobre cómo podemos mejorar nuestra alimentación y rutina de ejercicio físico. Para ello hemos redactado un documento con lenguaje sencillo y de fácil comprensión”.

 

Por su parte, el doctor Jesús Román, presidente del comité científico de la SEDCA, considera que “a comer bien se aprende y que lo óptimo es aprender siendo niños, en la casa y en la escuela. No solo a comer sabroso sino también a comer saludable, siendo aquí el ejemplo de los padres algo absolutamente esencial”.

 


El manual hace una reflexión sobre la conveniencia de incluir en la dieta determinados grupos de alimentos y concreta la cantidad idónea que debería tomarse para seguir una dieta saludable. Es por ejemplo, el caso del pescado, cuyo consumo se recomienda al menos dos veces por semana (dos al mes, para el pescado azul); o de las frutas y hortalizas, de las que es aconsejable tomar al menos 3 raciones al día. Consumir productos elaborados con cereales integrales a diario, ingerir 2-4 tazas diarias de leche o su equivalente en productos lácteos y comer platos elaborados con legumbres secas al menos dos veces por semana son otras de las recomendaciones que hacen los expertos.

 

Cuidado con…

  • El consumo de grasas es uno de los aspectos que este manual recoge como “a tener en cuenta”. Y es que, como es sabido, se deben evitar las grasas saturadas e intentar consumir piezas magras de carnes y aves. “Incluir fuentes de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados -pescado, frutos secos y aceite de oliva- en nuestra dieta diaria es muy favorable para nuestra salud”, asegura la doctora Martell.
  • Junto a la necesidad de elegir alimentos ricos en fibra (frutas, hortalizas y frutos secos durante las comidas), el decálogo recomienda disminuir la ingesta de bebidas dulces y preparar alimentos con poco azúcar añadido o edulcorantes. También sugiere elaborar las comidas con poca sal y consumir alimentos ricos en potasio. Para la presidenta de la SEH-LELHA “hay que consumir menos de 2.300 mg de sodio al día (aproximadamente una cucharilla de sal)”.
  • Por otro lado, es recomendable limitar la ingesta de alcohol y asegurar que, si se consumen, se haga de forma moderada: “Al día, no más de 1 bebida en el caso de las mujeres y 2 bebidas, los hombres” señala esta experta.
  • Por último, el documento hace un guiño a la higiene alimentaria. En esta línea, se recomienda lavar las manos, las frutas y verduras y cocinar los alimentos a temperaturas adecuadas. Asimismo es necesario refrigerar los alimentos perecederos lo antes posible y evitar tomar crudos alimentos como la leche, los huevos y la carne.

 

Actividad física como mecanismo de prevención
La práctica regular de ejercicio físico aumenta la esperanza de vida activa y disminuye las complicaciones cardiovasculares. El decálogo asegura que la actividad física debe incluir ejercicios aeróbicos, de resistencia y estiramientos. Además propone realizar al menos 30 minutos al día para reducir eficazmente el riesgo de enfermedades crónicas. “A modo de ejemplo, destaca que para prevenir la ganancia de peso pueden ser necesarios hasta 60 minutos de una actividad moderada-vigorosa si se practica de forma frecuente, mientras que si se quiere mantener peso puede ser necesario un ejercicio de moderado a intenso durante 60-90 minutos realizado frecuentemente” explica la presidenta de la SEH-LELHA.

Publicidad
Actualizado Septiembre 2017