Martes, 26 de Septiembre del 2017
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La degeneración macular puede detectarse precozmente en un simple análisis de sangre El análisis de los metabolitos en sangre permite identificar qué pacientes padecen DMAE y determinar si la enfermedad progresará hasta provocar la ceguera Fecha: 13/09/2017Fuente: ABC

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) constituye una de las principales causas de pérdida de visión en la población mayor de 50 años. De hecho, y junto al glaucoma y las cataratas, se corresponde con la primera causa de ceguera en todo el mundo. Una enfermedad que padecen más de 700.000 españoles y para la que solo existen tratamientos para tratar su progresión, que no curarla. El problema es que estos tratamientos resultan más eficaces en las fases iniciales de la DMAE, cuando los síntomas son muy leves y no hacen sospechar su aparición. Por tanto. Es decir, resulta fundamental encontrar la manera de detectar precozmente la enfermedad e, incluso, identificar a la población con mayor riesgo de padecerla. De ahí la importancia de un estudio llevado a cabo por investigadores del Hospital Ocular y del Oído de Massachusetts en Boston (EE.UU.), en el que se describe una técnica para diagnosticar la DMAE de forma temprana a partir de un simple análisis de sangre. Un hallazgo que permitirá un abordaje más preciso de los pacientes e, incluso, desarrollar tratamientos más eficaces frente a la misma.

 
Como explica Joan W. Miller, directora de esta investigación publicada en la revista «Ophthalmology», «con la metabolómica podemos identificar los perfiles sanguíneos asociados a la DMAE y su gravedad a través de un test de laboratorio. Dado que los signos y síntomas en las fases iniciales de la enfermedad son muy sutiles, con síntomas visuales que solo resultan aparentes en estadios más avanzados, la identificación de biomarcadores en la sangre humana nos puede permitir detectar la DMAE en sus fase leve-moderada y, así, intervenir de una manera más precoz y ofrecer un mejor cuidado».

 

Metabolómica


A día de hoy se han identificado distintos factores genéticos y ambientales –caso de la dieta y el hábito tabáquico– asociados a un mayor riesgo de DMAE. Sin embargo, aún no se encuentra disponible ningún modo realmente ‘fiable’ para identificar a los pacientes en riesgo de desarrollar la enfermedad, incluidos aquellos que acabarán perdiendo completamente su capacidad visual.

 
En este contexto, cabe recordar que cualquier proceso que tiene lugar en el organismo deja una ‘huella molecular’ en la sangre. Y es que todos los procesos químicos que llevan a cabo las células, esto es, el ‘metabolismo celular’, requiere del empleo de moléculas denominadas ‘metabolitos’ que en último término son liberadas en el torrente circulatorio. También en el caso de las células ‘enfermas’. Así, la metabolómica es el estudio de los metabolitos en una muestra –en este caso, en la sangre.

 

Como indica Ines Lains, co-autora de la investigación, «nuestro trabajo hemos utilizado una técnica denominada metabolómica, que no es sino el estudio de unas pequeñas partículas llamadas metabolitos que se encuentran en nuestro organismo y reflejan nuestros genes y el ambiente. El metaboloma, esto es, el conjunto de metabolitos presentes en un individuo, representa el estado funcional real de las enfermedades complejas».

 
Para llevar a cabo la investigación, los autores analizaron las muestras sanguíneas obtenidas de 90 pacientes con DMAE en distintas fases –30 en fase muy precoz; 30 en fase intermedia; y 30 en fase tardía– y las compararon con las de 30 voluntarios sin la enfermedad. Los resultados describen 87 metabolitos –en su mayoría relacionados con las vías metabólicas de los lípidos– cuyos niveles diferían significativamente en función de que el participante tuviera o no DMAE. Unos hallazgos, por tanto, que posibilitan, cuando menos en teoría, descartar o detectar precozmente la enfermedad según el perfil de los metabolitos en sangre del paciente.

 
Una nueva era


En definitiva, el estudio abre la puerta a la detección, por fin, de la DMAE ya desde sus fases iniciales. Y a partir de un mero análisis de sangre. De hecho, los autores consideran que su trabajo contribuirá al inicio de una era de medicina personalizada en el tratamiento de esta enfermedad.

 
Como concluye Deeba Husain, co-autora de la investigación, «nuestro estudio ofrece un biomarcador novedoso para el diagnóstico precoz y nos muestra la vía para diferenciar entre los pacientes que progresarán y los que no. Un trabajo que, asimismo, nos proporciona una visión el importante papel que juegan los lípidos en la DMAE, lo que también nos ofrecerá dianas para el tratamiento en las fases tempranas de la enfermedad y, así, preservar la visión de los afectados».

Actualizado Septiembre 2017